Ganá sueño y calma en sólo 14 días con el Protocolo Reset
Simple, sostenible y sin dietas imposibles. Con lo que hay en cualquier súper de acá.
Tu cuerpo no está roto: está en modo alerta y no baja
Y se te nota siempre en los mismos cuatro momentos:
No necesitás otra dieta. Necesitás bajar el ritmo
El Protocolo Reset son 14 días armados día por día: qué comer, a qué hora, cómo cerrar la noche y qué hacer cuando el cuerpo no afloja.
No es un plan de restricción: no se saca nada, se ordena. Comidas con proteína y fibra para no llegar con un pozo a la noche, una rutina de cierre para que el sueño no dependa de la suerte, y tres minutos de respiración para las veces en que el cuerpo sigue en alerta aunque ya estés en la cama. Sin gastar de más y sin que en tu casa tengan que comer otra cosa.
Qué cambia cuando el cuerpo por fin baja un cambio
Un cambio por cada uno de esos cuatro momentos.
Volverás a dormir de corrido
Una rutina de cierre que le avisa al cuerpo que el día terminó, y qué cortar en las horas previas para no llegar acelerada a la cama.
Se te va a apagar el antojo de la noche
El antojo de las once casi nunca es hambre: es el pozo de lo que no comiste antes. Cuando el día se ordena, deja de aparecer solo.
Llegarás a la noche sin la panza dura
Comidas que no te dejan pesada e hinchada al final del día. Es de lo primero que se nota, en la primera semana.
Tendrás energía pareja, sin picos ni bajones
Salir del ciclo de café y azúcar para sostener el día. Menos acelerada a la mañana y menos apagada a la tarde.
Todo lo que necesitás para empezar mañana
Acceso inmediato por mail. Es tuyo para siempre.
- Protocolo de 14 días, día por día$U 690
- +40 recetas y menús sin picos$U 460
- Guía del sueño: cerrar bien el día$U 280
- 🎁 El antojo de las once
$U 190Gratis - 🎁 Movimiento que no te acelera
$U 210Gratis - 🎁 Tres minutos para frenar
$U 170Gratis
Las tres horas del día donde igual te ibas a trabar
El protocolo te ordena la comida. Estos tres te resuelven la noche, la tarde y el momento en que el cuerpo no afloja.
El antojo de las once
Diez cierres de noche que sacan las ganas sin arruinarte el día, y qué comer a media tarde para que ese antojo ni siquiera aparezca.
Movimiento que no te acelera
Cuando estás al límite, el entrenamiento exigente te deja peor. Acá va qué tipo de movimiento hacer y a qué hora, en rutinas de quince minutos.
Tres minutos para frenar
Para las noches en que estás en la cama y el cuerpo sigue en alerta. Ejercicios de respiración cortos, explicados paso a paso, sin nada raro.
Opiniones de clientes
Hacía dos años que me despertaba a las tres y me quedaba dando vueltas hasta las cinco. Lo de la rutina de cierre me pareció una tontería hasta que la hice. A la semana estaba durmiendo de corrido.
— Verónica S.Se despertaba de madrugadaComía perfecto todo el día y a la noche arrasaba con la alacena. Entender que era el pozo de la tarde y no falta de voluntad me cambió la cabeza. Ya no me pasa.
— Mariana T.Arrancó por el antojo nocturnoVivía con cuatro cafés encima y a la tarde no daba más. Bajar el café de a poco como dice el plan fue duro tres días y después fue otra cosa. Ahora llego a la noche entera.
— Cecilia R.Cansada y acelerada a la vezCómo lo recibís
Todo digital, desde el celular o la computadora.
Doble garantía de 30 días
Sin preguntas
Tenés 30 días para leer todo y probar el protocolo. Si no era lo que esperabas, escribís un mail y te devolvemos el 100%. No hay que justificar nada.
Y si hiciste los 14 días y seguís igual
Si completaste el protocolo y no notaste ninguna diferencia en cómo dormís ni en cómo te sentís, además del reembolso te quedás con todo. La pérdida la ponemos nosotros.
Preguntas frecuentes
No, y te lo decimos antes de que compres. El cortisol se mide con estudios que pide tu médico: cortisol libre en orina de 24 horas, cortisol salival nocturno o una prueba de supresión. Ningún PDF puede medirlo ni normalizarlo. Lo que sí hace este protocolo es ordenar las cosas que sabemos que afectan tu descanso y tu energía: cuándo comés, cómo cerrás el día, qué movimiento hacés y cuánto café tomás.
Puede serlo, y por eso conviene descartarlo. El cansancio, la grasa en el abdomen y los cambios de ánimo también aparecen en el hipotiroidismo y en el hipercortisolismo, que son cuadros médicos con diagnóstico y tratamiento. Si además tenés estrías moradas y anchas, la cara más redonda, moretones que salen solos o presión alta de golpe, no compres esto: andá al endocrinólogo.
Como complemento sí, pero hablalo con tu médico primero. La causa más común de tener cortisol alto es justamente el tratamiento con corticoides, y esa medicación no se cambia, ni se espacia, ni se suspende por tu cuenta. Nunca.
La hinchazón sí suele bajar bastante rápido, y eso ya se ve en el espejo. La grasa abdominal es otra cosa: se mueve en meses, no en dos semanas, y no te vamos a prometer lo contrario. En 14 días lo que cambia es cómo dormís, cómo llegás a la noche y cuánto te hincha el día.
No. No hay alimentos prohibidos ni ayunos. La idea es al revés: la mayoría de los antojos de la noche vienen de haber comido de menos durante el día. Se ordena, no se saca.
La comida es la que ya hacés, con otro orden. Lo que se suma son unos quince minutos de movimiento y tres de respiración, y ninguna de las dos cosas es obligatoria todos los días.
Entonces el protocolo te va a ayudar en lo que depende de vos, pero no hace magia. Y si roncás fuerte y te despertás ahogada o con dolor de cabeza, eso puede ser apnea del sueño: se estudia y se trata, y ningún cambio de alimentación lo resuelve.
Podés hacer el protocolo igual, pero no toques tu medicación. Ni la dosis ni el horario ni la suspensión: eso lo maneja tu médico. Esto acompaña, no reemplaza.
Pagás con los medios que aparecen en el checkout. Apenas se confirma, te llega un mail con los PDF. Si no lo ves en unos minutos, revisá spam o escribinos.